¡Buen lunes amigues! Hoy en La Voz con Mariel Fiori es día de negocios y bienestar. Quizás se enteraron que el distrito escolar de la ciudad de Kingston recibió casi $27 millones de dólares del gobierno estatal y federal para abordar la pérdida de aprendizaje durante la pandemia de COVID-19. Parte de esos fondos incluyen $5 millones para bonos de escuelas inteligentes, pero la queja es que el distrito planea usar los fondos para otra cosa. Hoy les di los detalles y qué está haciendo la comunidad al respecto.

Hablando de participación ciudadana, la biblioteca de Rosendale quiere escucharte, y por eso conversé con Katie Scott-Childress, directora, para aprender más sobre la iniciativa de las conversaciones comunitarias. Estas son las fechas de las conversaciones que comenzaron ya el sábado pasado: Jueves 6 de mayo, 4:00 pm – En persona – Rosendale Rec Pavilion; Sábado 8 de mayo, 3:00 pm – Virtual;

Martes 11 de mayo, 10:00 am – En persona – Rosendale Rec Pavilion; Miércoles 12 de mayo, 7:00 pm – En persona – Rosendale Rec Pavilion; Sábado 15 de mayo, 3:00 pm – Virtual. Registrarse online o llamando a la biblioteca al 845-658-9013. No se habla español en este momento, pero se está buscando la posibilidad de contratar personal bilingüe para facilitar la accesibilidad. Interesades, enviar su resume a P.O. Box 482, Rosendale NY 12472.

En su columna Hablemos de economía, la profesora Martha Tepepa, del Instituto Levy de Economía en Bard College, habló sobre el negocio de armas. La profesora Tepepa dijo hoy que “La industria de las armas de fuego en los Estados Unidos está efectivamente desregulada. Las leyes que rigen el funcionamiento de estos negocios son débiles y tienen muchos puntos ambiguos. La agencia federal encargada de supervisar la industria, la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), ha tenido un presupuesto muy bajo y a disposición del contexto político y no tiene regulación consistente y efectiva.  El Congreso impuso restricciones en el proceso regulatorio y ha limitado el campo de acción de la agencia para implementar herramientas para regular la industria de las armas y hacerla responsable del daño causado por sus productos. La industria produce y vende armas mortales a consumidores y opera con una supervisión mínima del gobierno federal y casi sin rendición de cuentas.”